21 de marzo de 2026. El alcalde de San Salvador Centro, Mario Durán, presidió la boda colectiva más grande en la historia de El Salvador, celebrada en la emblemática Plaza Gerardo Barrios. En una ceremonia sin precedentes, 150 parejas provenientes de diversos puntos del país unieron sus vidas en matrimonio, simbolizando el renacer de la familia en una ciudad transformada.
“Esta ceremonia es muy especial, pues las parejas han elegido decir ‘sí’ en un Centro Histórico renovado. Hemos preparado una ceremonia mágica para que celebren su unión en un espacio digno, bajo la convicción de que la familia es el pilar fundamental de nuestra sociedad y el matrimonio, su alianza más sólida”, dijo Durán.
Bajo los matices de la puesta de sol y con majestuosos edificios como telón de fondo, las parejas sellaron su compromiso en un escenario que hoy es referente de seguridad y belleza arquitectónica.
Las parejas escucharon con atención el mensaje de aliento del alcalde, quien dirigió la emotiva proclamación de votos y el intercambio de anillos al compás de melodías románticas. El punto culminante de la ceremonia llegó con la declaración oficial de los matrimonios, instante en el que el cielo se iluminó con un espectáculo de fuegos artificiales.
“Nos llena de orgullo ver la diversidad de historias que hoy se unen: desde parejas jóvenes que inician un camino, hasta aquellas que con sabiduría renuevan sus votos. Celebramos a quienes eligieron este día especial para festejar también su cumpleaños, y nos conmueve el testimonio de dos hermanas gemelas que hoy, juntas, sellan su compromiso con el amor de sus vidas. Saludamos con respeto a nuestras parejas de mayor edad, a los extranjeros que han hecho de El Salvador su hogar y, de manera especial, a uno de nuestros valiosos agentes municipales que hoy formaliza su unión”, mencionó el edil.
La jornada histórica, que atrajo a familiares, testigos y cientos de espectadores, contó con la participación de estatuistas que aportaron un toque artístico, mientras que la voz de la solista Grecia Canjura deleitó a los presentes.
Tras la ceremonia, los invitados disfrutaron de un banquete que incluyó pastel de bodas y sesiones fotográficas para el recuerdo. La gala culminó con una fiesta colectiva amenizada por la Orquesta de San Salvador, celebrando con música en vivo el triunfo del amor en la capital.